5 días en Chicago: el itinerario ideal

A finales de marzo fui por segunda vez a Chicago. La primera vez, hace dos años, fue un viaje familiar e hicimos el recorrido “clásico” que no quise repetir –a excepción de algunos favoritos–. Esta vez fue mucho mejor. Conocí lugares nuevos, me quedé en un Airbnb perfectamente ubicado, encontré joyas de restaurantes y no gasté demasiado.

Ah, y caminé. Mucho.

Si planeas hacer este mismo itinerario deberías saber de antemano que soy una caminadora extrema y casi siempre preferiré recorrer así cualquier lugar al que voy. De cualquier manera, este tour se puede seguir en metro (voy a especificar paradas para hacerlo más fácil), o en taxi para los que van cortos de tiempo. 

Chicago River

Día 1: La llegada

2 PM

Desde el aeropuerto O’Hare hay varias formas de llegar a la ciudad. La más cómoda y rápida es en uber y eso costará alrededor de 40 dólares dependiendo de la hora y el día. Yo prefiero el metro. Para tomarlo, hay que ir hasta la terminal 2 y desde ahí seguir las indicaciones para el L Train de la CTA. El boleto cuesta 5 dólares. Midway, el otro aeropuerto, tiene la misma posibilidad.

La estación O’Hare es parte de la línea azul y eso nos quedaba perfecto pues nuestro airbnb estaba dos cuadras de la estación Clark/Division, en la misma línea. Soy la mayor partidaria de usar airbnb y en Chicago, con tanto que hacer y tan poco tiempo para disfrutar el hotel, es la mejor idea. La zona que recomiendo para quedarse es precisamente ésta, Near North Side, por su cercanía a la parte turística –tiendas, parques, museos, restaurantes– y también al transporte público para hacer lo mejor que puede hacerse en Chicago: adentrarse en sus barrios.

The Bean en Millennium Park, Chicago

4 PM

La mejor forma –y tal vez también la más cliché– de empezar el viaje es comiendo el plato más icónico de la ciudad: la deep dish pizza. Opciones hay muchas y todas prometen ser la mejor. Pero Giordano’s (730 N Rush St) tal vez sea la más famosa, y no decepciona. El secreto para no esperar horas está en llegar antes de la hora de la cena, entre las 4 y las 5.

Millennium Park

6 PM

Una cuadra más allá de Rush St está la calle más famosa de Chicago: Michigan Avenue. Una buena forma de cerrar el día es caminarla hasta llegar al Chicago River, que es justo lo que hicimos. El tour se puede hacer tan largo o tan corto como se quiera, dependiendo de si se incluye shopping en el plan. Si hay más energía (no hubo) puedes seguir cuatro cuadras después del río hasta el Millennium Park, o si vas en verano (no fuimos) podrías bajar al Riverwalk y seguir ahí la caminata.

Myopic Books en Wicker Park

Día 2: Wicker Park y Logan Square

10 am

Salimos hacia Wicker Park, uno de los barrios más populares de Chicago. High Fidelity con John Cusack fue filmada aquí; también una película noventera con Josh Hartnett. Pero sobre todo es conocido por ser el barrio cool de la ciudad. Aun con todo mi espíritu caminante, ir a pie era simplemente demasiado así que tomamos el metro hasta la estación Damen, en el centro de todo. Para desayunar hay dos buenas opciones. La primera es para los coffee addicts: La Colombe (1552 N Damen Ave), justo abajo de la estación de metro. La segunda, para quienes tienen más hambre (y frío –yo–): Hot Chocolate (1747 N Damen Ave), que evidentemente tiene como estrella al chocolate caliente, aunque el menú de desayuno es delicioso. La recomendación es pedir un  butterscotch: mitad chocolate belga blanco caramelizado y mitad chocolate francés con leche con butterscotch hecho en casa. Y pedirlo para compartir.

12 pm

Wicker Park se puede recorrer por dos ejes principales: por las avenidas Damen o por Milwaukee. Subir por Damen te llevará al “hermano bebé” de Wicker Park, Bucktown. Ambos barrios se mezclan tan perfectamente que es difícil distinguir dónde empieza uno y acaba el otro. Siguiendo por esta calle hay muchas tiendas que valen la pena, la mayoría de especialidad, como Pistil & Vine (1924 N Damen Ave), que vende plantas de interior y algunas piezas de decoración boho; Red Balloon (1940 N Damen Ave) con los mejores souvenirs para bebé (como un mameluco estampado de sushis); la sueca Fjällräven (1708 N Damen Ave) –la de las backpacks– y otros favoritos como Aesop (1653 N Damen Ave) y dyptique (1645 N Damen Ave).

2 pm

Regresamos a nuestro centro (la estación Damen) y esta vez caminamos por el otro eje: Milwaukee. Una parada esencial es Myopic Books (1564 N Milwaukee Ave), que desde hace 25 años es la tienda de libros usados más famosa de la ciudad. En esa misma línea, Reckless Records (1379 N Milwaukee Ave), unos pasos después, vende viniles vintage y confirma el espíritu hipster de la zona.

3 pm

Un lunch break era necesario a esta hora y entre muchas opciones escogimos Small Cheval (1732 N Milwaukee Ave). Se trata de un restaurante minúsculo con una sola mesa comunal y una barra alrededor. Es una especie de spin off de Au Cheval (800 W Randolph St), un diner ultra famoso en Chicago al que hay que llegar con horas de anticipación al hambre pues la fila para entrar es inmensa. Aquí no es el caso porque la gente circula más rápido, aunque siempre está lleno. El menú es muy sencillo: hamburguesas dobles con queso y papas a la francesa. Perfectas.

4 pm

El shopping puede seguir eternamente aunque, para mantenerse en agenda, hay que hacerlo rápido. Entramos a Wayward (1551 N Milwaukee Ave) –amantes de los termos Yeti, regocíjense– y a Topdrawer (1463 N Milwaukee Ave), que vende, entre muchas maravillas, productos japoneses como pantuflas Merippa y bento boxes Takenaka. Salir con las manos vacías es complicado.

5 pm

Tenía una fijación con conocer Logan Square, del que había escuchado dos cosas: que era el próximo Wicker Park y que era una especie de su hermano hippie. Y como se puede llegar caminando por Milwaukee o en metro (estación California o Logan Square) y estaba relativamente cerca, fuimos para allá. No supe si era el cansancio del día o que no llegamos a la zona más atractiva, pero se sentía un poco abandonado. Posiblemente tenía que ver con la hora. Logan Square es famoso por sus bares y claramente a las 5 de la tarde no había mucho que hacer, así que entramos a algunas de las pocas tiendas abiertas, Steel Petal Press (2321 N Milwaukee Ave) y Shop 1021 (2650 N Milwaukee Ave) que valieron la pena porque me fascinan las tiendas de papelería. Por cierto, Chicago tiene excesos de opciones para perderse por horas (Greer, Elizabeth Grace, Paper Doll…). Es el paraíso del stationery.

8 pm

Después de descansar un rato salimos al Green Mill (4802 N Broadway St). En una tienda en Wicker Park nos advirtieron de la zona e íbamos con cierta reservas, pero en realidad no hay ningún problema: está a una cuadra del metro Lawrence y cuando llegamos y regresamos había gente circulando alrededor. Anyways… el pequeño detour de nuestra zona de confort valió MUCHO la pena. El bar es famoso por haber sido favorito de Al Capone y demás mafiosos en su tiempo y por los performers de jazz que se han presentado y siguen a la fecha. Hay que ver la agenda con anticipación y si toca la big band, como fue nuestro caso, hay que llegar con tiempo -si quieres alcanzar a ver algo entre la gente que está parada y la que baila en la pista-. El cover para estos shows especiales es de 10 dólares y sólo aceptan efectivo.

Día 3: Old Town y Lincoln Park

10 am

Salimos de nuestro fiel departamento hacia Lincoln Park, otro de los barrios-institución de la ciudad. Aparentemente -subrayo aparentemente- podíamos hacerlo caminando (resultó ser la caminata más larga de mi vida) así que subimos por Dearborne Street, repleta de mansiones y departamentos muy envidiables. Por supuesto, éste es el lugar donde escogieron poner un Restoration Hardware, una tienda de decoración que enloquece a los interioristas. Ahí dentro nos topamos, accidental pero afortunadamente, con 3 Arts Club Cafe (1300 N Dearborne St), repleto a la hora del brunch y el spot perfecto para desayunar (o para hacer una boda o para lo que sea).

12 pm

Seguimos por Dearborn hasta topar con el parque, que por la época del año, estaba helado y no muy antojable. Seguimos hacia la izquierda por North Street y una vez más, por accidente, nos encontramos con Old Town, un barrio chiquito y uno de los distritos históricos de la ciudad. Está lleno de edificios de la época victoriana y es hogar la Iglesia de St. Michael (1633 N Cleveland Ave), uno de los únicos siete -¡siete!- edificios que sobrevivió el Gran Incendio de Chicago, además de casitas muy instagrameables. Para un snack de medio día entramos a Fudge Pot (1532 N Wells St), donde la especialidad es claro, el fudge (una especie de dulce de leche de diferentes sabores partido en bloques rectangulares) aunque también vende chocolates y dulces. Llegamos a la hora que abría, las 12 en punto, y ya había fila para entrar. Y si hay algún gourmand leyendo por aquí, no puede perderse The Spice House (1532 N Wells St), un local que vende especias de todo el mundo, desde una selección cajun de Nueva Orleans hasta kimchi coreano.

2 pm

No sé exactamente cómo tuvimos la energía para llegar, después de haber salido a las 9 de la mañana del departamento, a Pequod’s Pizza a las 2 de la tarde, sin haber parado. En retrospectiva, fue una locura caminar tanto (cinco kilómetros, más o menos) pero eso nos dio la oportunidad de conocer Old Town así que no nos arrepentimos. Pero para quienes NO quieren caminar tanto podrían llegar directamente a las estaciones Armitage o Fullerton y hacer una caminata corta por Webster Avenue. Lo que me impulsó fue llegar a la que los locales consideran la mejor pizza deep dish de Chicago, con su crust de queso caramelizado. Por fuera, el lugar no es la gran cosa, pero la fila para entrar dice mucho. Y después de mucho esperar, ahí estaba. Finalmente. Y aunque es TAN buena como la habían prometido, después descubrimos que hay una mejor, por votación unánime.

5 pm

Comenzamos el camino de regreso a Lincoln Park caminando por Webster Avenue, donde confirmé que si viviera en Chicago, quisiera vivir justo en esta zona. En el camino nos encontramos con Sweet Mandy B’s (1208 W Webster Ave) una pastelería con todo tipo de delicias -especialmente los treats de rice krispies-, con otra tienda de stationery, -tal vez la mejor de todas- Greer (1013 W Webster Ave), Alice & Wonder (956 W Webster Ave), con una selección increíble de ropa y accesorios de casa y Oz Park y sus estatuas de los personajes del Mago de Oz. Casi al topar con Lincoln Park está North Clark Street. Subimos y entramos a Firecakes (2453 N Clark St), cuyos sandwiches de helado entre dos donas son famosos. Al fin, unos minutos de descanso -y calefacción-. 

Día 4: Museos, ETC

9 am

Sólo nos quedaba un día completo y para aprovecharlo, compramos un pase llamado GO Chicago, una especie de all-inclusive que, si sabes moverte rápido, te deja conocer la mayoría de las atracciones turísticas en un sólo día y sin hacer filas (además, incluye el Big Bus así que ahorras en transporte público). Yo ya conocía la mayoría así que sabía cuáles valían más la pena. La primera fue el Shedd Aquarium. Llegamos temprano para evitar las multitudes -los niños- pero fue inútil. Estaba lloviendo y todo Chicago estaba ahí. Después de una visita rápida a los delfines, tiburones y belugas -el atractivo principal- caminamos al museo de historia natural, el Field Museum.

12 pm

De ahí tomamos un break en Portillo’s (100 W Ontario St), uno de los lugares clásicos para comer hot dogs. Fieles a la tradición, los sirven con un pepinillo gigante, jitomate, mostaza y SIN catsup. De hecho, hay quien considera un verdadero faux pas pedir catsup en Chicago.

2 pm

No había mucho tiempo así que literalmente corrimos a la Willis Tower, a la que los locales siguen llamando por su nombre anterior, Sears Tower. Subimos al Sky Deck, donde, como todo nuestro día, habían filas inmensas para pisar uno de los cubitos de cristal que sobresalen del edificio y permiten una vista panorámica también hacia abajo.

Art Institute of Chicago

4 pm

Al salir, caminamos hacia el Art Institute of Chicago, poco antes de cerrar. Nos quedamos un rato en Millennium Park, hogar del famoso Bean de Anish Kapoo -su nombre real es Cloud Gate, por cierto-. Y de ahí, una caminata más hacia el Chicago Navy Pier, un muelle en las costas de Lake Michigan, de corte comercial. Restaurantes, bares, Giordano’s… También es el puerto de salida de los Shoreline Cruises, donde tomamos el tour arquitectónico que te lleva por el Chicago River mientras un guía te cuenta los secretos de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Excelente para quienes aman la arquitectura -Y quienes vieron My Best Friend’s Wedding y *necesitan* imaginarse el momento en que Jules y Michael pasan por debajo de un puente en un crucero idéntico a estos-. El consejo es tomar el último del día para ver el atardecer desde ahí. 

6 pm

Aprovechamos por última vez el boleto en la Centennial Wheel, una rueda de la fortuna que fue un nice to have en un día agotador. Y comprobamos que ésta -con un pase all inclusive– es la mejor y forma, y la menos cara, de ver la parte turística de Chicago.

8 pm

Con un poco de miedo de llegar justo a la hora pico llegamos a Uno Pizzeria (29 E Ohio St) y, por supuesto, teníamos razón. Había fila para entrar pero, igual que en Giordano’s, pueden tomar tu orden mientras te dan mesa para que la espera no sea doble. La espera lo vale infinitamente. Con la mayor cantidad de salsa y la proporción queso-pan perfecta, la nombramos nuestra favorita del viaje.

Little Goat Coffee

Día 5: fin

10 am

No había mucho tiempo antes de salir hacia el aeropuerto pero sí lo suficiente para salir una vez más de Gold Coast, donde nos quedábamos. Desayunamos en Little Goat Diner (820 W Randolph St, estación Morgan) de Stephanie Izard, la primera mujer en ganar Top Chef. Stephanie ha hecho un imperio en las calles del West Loop -un barrio en rápido ascenso- con varios restaurantes hermanos pero muy diferentes entre ellos: Little Goat Café, más simple y anexo al Diner, y Girl and the Goat (809 W Randolph St), de fine dining. Cuando una carta tiene una sección llamada Cereal Killers: Breakfast Served All Day, sabes que estás en el lugar correcto. Y la elección fue tan difícil que pedimos mucho para compartir. Nuestros favoritos: los spiced apple pancakes con crumble de avena y mantequilla de vainilla y el grilled cheese sandwich.

Perfección.

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